lunes, 27 de octubre de 2008

Triste como la vida misma

Despertadores ¿humanos?

Los despertadores, esos dichosos aparatitos que unos lo odian por interrumpir un sueño, y otros lo alaban por mantenerle su puesto de trabajo, tiene sus días contados, gracias a la tecnología, muchos utilizan su teléfono móvil como despertador (cuántas cosas puede tener un móvil). Desgraciadamente no me sirve ese método, por motivos de mi deficiencia auditiva, utilizo un despertador montado por mí que está sustituido su speaker (altavoz) por un enchufe, que es para enchufarle cualquier lámpara, así me despierto con la luz (tal como se oye, pues se ilumina, a modo de intermitente). Pues ese despertador me lo traje a Panamá, es una necesidad más en las maletas de viajes. Los primeros días no lo utilicé mucho porque llegué al país caribeño un viernes. Realmente empecé a utilizarlo el lunes, para llegar puntualmente al trabajo, pero como en Panamá no tiene persianas, pues a las 6 de la mañana, el astro rey ilumina cualquier rincón de la casa, aun usando el tipo de persiana como en las oficinas que girando un guía, se abre/cierra ocultando la visibilidad interior/exterior. Menos mal que me despierto antes de la hora prevista, para ser puntual, pero lo jodido es cuando salgo de fiesta, llego a casa a las 5 de la mañana, y a las 8 o a las 9 ya estoy despierto. Soy bastante sensible por haber "entrenado" en despertarme con la luz. Pero un día me dí cuenta que la hora estaba mal, pensé que debía ponerlo mal, y aun así, al día siguiente volvía a estar mal la hora, ¿cómo puede ser eso?. Empecé con una simple prueba, puse el reloj a 0:00 y calculé con el cronómetro del móvil (otra utilidad mas en el móvil, jeje) cuánto tardaba en llegar el minuto. Exactamente tarda 50 segundos 'reales' para que el reloj del despertador marcara el minuto (en otras palabras, cada 8 horas de sueño, el reloj adelanta a 6 horas y 40 minutos). Y yo pensando....puede ser la diferencia de voltaje/frecuencia. Lo comento en la oficina, me prestan un transformador de 110 V (Panamá) a 240 V y ocurre igual. Investigando un poco por Internet y descubro ésta página. Generalmente los países que utilizan 110 V, funcionan con una frecuencia de 60 Herzios, mientras los que utilizan 220/240 V, funcionan con 50 Herzios, de ahí radica el problema, a más herzios, menos tardará en llegar el minuto de reloj. Eso es un problema para los quien tienen aparatos que "dependen" del reloj para su correcto funcionamiento, como despertadores (de corriente, no de pila). Así que es un aviso para quien viajan y utilizan esos tipos de aparatos. Eso sí, hay aparatos que es "inmune" a esta diferencia de frecuencia, ya que no depende de la frecuencia de la corriente alterna, sino internamente ya lleva un elemento que se encarga de generar la frecuencia necesaria (oscilador de cristal), ¿cómo puedo saberlo? muy fácil, miras en la parte de abajo o en el lateral, donde suele haber las especificaciones técnicas, debe poner algo así como "AC 240V 50Hz", quiere decir que funciona con corriente alterna solamente a 50 Hz. Pero los aparatos "inmunes" a las frecuencias, suele especificar dos números (dos frecuencias), así como "AC 240V 50Hz/60Hz". Lástima que mi despertador sólo funciona a una frecuencia.
Menos mal que "dentro" de nuestro cuerpo, a veces actúa como un reloj biológico. Llevo un mes despertándome a la hora prevista sin la ayuda del despertador. Pero lo malo es cuando tengo que despertarme a una hora diferente de la rutina, por ejemplo, cuando tengo que coger un avión....con sólo pensarlo, ¡ya ni duermo!. Menos mal que tengo a mi compañero de piso que me despierta en caso de necesidad.

Bien chicos/as, ya he terminado por hoy y creo que tardaré en poner entradas nuevas, porque tendré que prepararme para unas minis-vacaciones durante la primera semana de Noviembre en Nueva York. ¡Un abrazo a todos y un beso para todas!

martes, 21 de octubre de 2008

Aeropuerto de Quito

Buenas, ahora que tengo tiempo, mentira, tengo bastante tiempo, pero son las ganas que me faltaba, ya que con el calor, suele acompañar con la pereza para todo, excepto para tomar una cerveza bien fresquita en cualquier terraza.

 El primer día que llegué a Panamá, tuve que entregar mi pasaporte en la Embajada Española para que me tramitaran el visado y que me prepararan una cédula de funcionario del Estado Panameño. Esto suele tardar unas tres semanas (de hecho, aún lo estoy esperando). Hasta aquí no hay ningún problema, porque ellos (los de la Embajada) me prepararon una fotocopia compulsada de mi pasaporte ordinario para no ir indocumentado por el país. Pero, a mediados de la semana, mi jefe de Panamá me comentó que tenía que ir urgente a Quito (Ecuador) el domingo a mediodía (12/10/2008) hasta el miércoles a mediodía (15/10/2008). Y yo con esta cara  ¬_¬!

 - ¡Pero si no tengo pasaporte! -Dije preocupado a la secretaria de mi jefe que estaba preparando los billetes.

-¡Bah! En eso no hay problema, vas a la Embajada y lo recuperas. Todo resuelto. - me respondió.

 Me llevan a la Embajada, le comento mi situación y me devuelve el pasaporte sin problemas (por cierto, la gente que trabaja allí es muy maja), pero sin el correspondiente visado.

 Bien, llegó el día de embarque hacia Quito, llego al aeropuerto Mariscal Sucre, que es un aeropuerto que está a punto de ser convertido en un Parque, ya que la ciudad se lo está comiendo, y es muy peligroso. Hace un año un avión de Iberia salió de la pista, podéis leer en esta notícia.


Llego al hotel, dejo las cosas, y paseo por Quito, ya que la zona de donde vivo es bastante céntrica y pude ver algo del mercado. Pero en Quito tiene cuatro estaciones del año en un día, hace sol a la mañana, llueve a la tarde, hace frio por la noche. Y yo no llevaba provisiones ideales para pasear en condiciones, pues volví al hotel para descansar un poquito. Y aproveché la ocasión de tener el agua caliente en el baño, ya que en la casa donde vivo en Panamá no dispone de agua caliente, me ducho cada día con ¡agua fría!, si, es verdad que hace mucho calor, pero a la primera hora de la mañana, ducharse con agua fría….¡cuesta!, eso sí, de deja ¡bien despierto!

Estuve trabajando en la oficina durante dos días, y finalmente me llevan al aeropuerto para volver a Panamá. Aquí empieza la aventura:

 

En el mostrador de check-in:

 

-Buenas tardes, su pasaporte y reserva de vuelo por favor –me dice la quien se encargaba de emitir billetes y facturar maletas.

-Aquí tiene, señora – le respondo amablemente.

-¿A que vas a Panamá? – me pregunta.

Yo me pongo pensativo, al no tener visado aún, le respondo – De vacaciones-

Me vuelve a preguntar: -¿Cuánto tiempo vas a estar en Panamá?

Le contesto: -Dos semanas

Me pide con la siguiente pregunta: -¿Tiene boleto para volver a España?

Y yo con esta cara otra vez: ¬_¬! –No tengo aquí, lo dejé en Panamá, señora.

-Pues no se puede embarcar si no tiene billete de vuelta a España.

 

La cuestión era que se querían aprovechar de que yo era un español y no tenía billete de vuelta para negociar un soborno (el billete de vuelta a España no hacía falta, sino que en Panamá era quién se tenían que preocupar de mi vuelta). Pero en este momento, por la costumbre europea, no caí en la cuenta que en esos países funciona con sobornos según para qué casos. Después de dos horas discutiendo, le pedía que viniera el responsable de la aerolínea, y nunca venía (en realidad no le avisaban para no caerle el pelo), pues como último recurso, fui a un cyber que había por el aeropuerto, busqué el mail de billete aéreo Barcelona – Panamá (real), y también tenia billete de vuelta (Panamá – Barcelona) ficticia para entrar al país como turista, los imprimí, los enseñé y finalmente me dejaron embarcar 5 minutos antes de cerrar las puertas de embarque (sin que ellos vean ningún billete verde, ¡toma ya! – ¡GMail forever!).

 

Al día siguiente de llegar a Panamá, lo comenté en la Embajada y a mi jefe, y me dijo que a veces, para evitar problemas, es mejor meter un billete verde dentro del pasaporte. Una vez que tenga visado y la cédula, en teoría, no debería pasar estos casos.

 

Bien, para alegrar un poco, os adjunto las fotografías de la oficina donde trabajo:

Vista desde la Oficina Comercial


Entrada de la Oficina Comercial


Como veis, así es el tráfico diario.


En la recepción del Embajador de España en Panamá.


Así es la bandera de Panamá, ¡para quien quiera venir a verme!


La fiesta en un barco, dando un paseíto por el canal con Lara.


Fin de la fiesta, ¡todos abajo! - Valentina, Eduardo, Lara, Simona, Amelia y Víctor.


jueves, 16 de octubre de 2008

¡La prensa! ¡En exclusiva!

Hoy al llegar a la oficina, tuve que explicar el incidente que tuve en el aeropuerto de Quito a mis jefes y a la embajada (ya os explicaré en el blog más adelante) , pero como todo tiene un equilibro natural, me compensaron con una buena noticia: salgo en la prensa!

Aquí está la notícia, a ver que os parece: 


Ciao!!!
P.D: avisadme si no funciona bien el link y os pongo la hoja del diario escaneada.

sábado, 11 de octubre de 2008

Primera semana de adaptación

Ya llevo una semana y media en la Ciudad de Panama. Seguro que muchos de vosotros me preguntaréis de cómo es la vida en la capital de Panamá. Os explico detalladamente.
Ya sabeis al principio que la primeras impresiones son el calor y la humedad. Era porque estamos en la estación de lluvia, con lo cual hay, para mí, son diluvios diarios de media hora o una hora, pero la ciudad no se inunda como las ciudades de España que con sólo llover 10 minutos, ya es un caos.
Aquí, aunque llueva mucho, la actividad en la ciudad sigue igual como si no lloviera, es una lástima, porque pensaba que si llovía, tenía derecho a esperar hasta que se cese la lluvia para ir a trabajar (un ratito mas en la cama no estaría mal).
Otra de las particularidades de la ciudad es el tránsito, si, seguramente muchos pensarán que Panamá es un país tercermundista, pues no es cierto, es uno de los pocos países de centro-américa (por no decir único) que no es tercermundista, ....mmm, ahora que pienso..... siempre hablamos países del primer mundo y del tercer mundo, pero ¿qué pasa con los países del segundo mundo?, ¿si acaso son los países más discretos que otros por no hablar nunca de ellos? Bueno bueno, a lo que estaba diciendo, aquí la gente usa mucho el coche, hay coches en todos los lados, aparcados en las aceras, mucho atasco, mucho riudo, y sobre todo, tienen un lenguaje propio de claxon, ahora os pongo varios ejemplos del dicho lenguaje propio: 

- Una pitada larga: que se arranque de una vez por todas el coche de delante!!! (muchos se paran en medio de la calle sin ninguna razón aparentemente).
- Una pitada corta: avisad al entrar al carril, hombre, que no soy invisible!!! (no usan intermitentes ni para cambiar de carril)
- Varias pitadas largas: ahi vaaa, que voy a cruzar la calle!!!! (en una intersección sin semáforos)
- Varias pitadas cortas: llama la atención a algun peatón por si quiere subir a taxi, si si, no somos nosotros quien tenemos que llamar el taxi, ya vienen ellos.
- ..... hay más maneras pero no las conozco, por ejemplo, cuando un peatón se dispone a cruzar la calle, el coche de al lado (parado por cualquier razón) también pita para avisar al alrededor (otros coches) que se preste atención que hay alguien cruzando la calle.
- o también para decir a cualquiera de la calle así como: anda! pero que haces en la calle caminando, no sabe que los bombones se derriten al sol???, jejeje.

Y tambén, no sé porqué, las alarmas de los coches tienen la sensibilidad muy alta, cada vez que pasa un camión o una moto harley al lado de unos de esos carros (tengo que practicar mi latino, jeje), venga, a aguantar 20 minutos de la alarma, y lo bueno es que no tiene el mismo sonido, cada 5 segundos por ejemplo, se cambia de sintonía, supongo que será para aliviar a los vecinos el ruido de la alarma.
Los taxis, hay muchos, eso sí, antes de subir, hay que negociar el precio de la carrera, pero suele costar entre 2 o 3 dólares, y si es una carrera a/desde el aeropuerto, pues sube entre 15 y 20 dólares. A veces, cuando uno consigue para un taxi, se le pregunta si puede llevar a tal lugar, si acepta, puedes subir, pero te puedes llevar la sorpresa que ya está ocupado por otros clientes, que suelen ser los quien van al mismo lugar o van por el mismo camino.

Bien, me retiro ya que estoy algo cansado ya que hace poco que he vuelto de Quito. Ya os redactaré en breve sobre la fiesta de gala con Excelentísimo Señor Embajador de España en Panamá y mi corta estancia en Quito. ¡E incluiré fotos si me envian mis compañeros!

Salut i força canut!

 

lunes, 6 de octubre de 2008

Primeros días en Panamá

¡Buenas a todos! ¡Ya estoy en Panamá! Por fin se acabó la odisea de esperar los días que faltaban para poder embarcar y llegar a Panamá. El vuelo fue bien aunque con un poco nervioso, ya que hice escala en Amsterdam, y justo cuando yo aterrizaba, ya se estaban embarcando el avión con destino a Panamá, pero estaba todo controlado, ya que los vuelos intercontinentales, abren las puertas de embarque una hora y media antes del vuelo, o sea que había tiempo de sobras. Una vez que llegué a Panamá, iba con una camiseta de manga larga (dentro de los aviones suelen hacer un poco de frío), y justo al cruzar las puertas del aeropuerto hacia la calle, me vino en el cuerpo un aire sofocante e hyper-húmedo que me pareció una sauna libre y gratis: aire panameño. Lamentablemente justo al pisar la primera calle panameña, me contagió una extraña enfermedad llamada Sonrisitis, no se que coño es, pero os puedo asegurar que uno de sus síntomas es "provocación de una sonrisa de oreja en oreja al instante". Los dos primeros días no me dió tiempo (mentira, con el calor que hace me dió pereza), ya que hubo un par de fiestas en dos casas, de los becarios, de los ex-becarios que aún anda por Panamá y amigos de todos ellos. Cabe destacar que no suelo beber ron, pero me tendré que acostumbrar ya que es la bebida común en los locales y en los botellones "caseros", a parte de las cervezas Balboa y Atlas.
Bien, ahora me tendré que preparar un poco que mañana empezaré mi nuevo trabajo en la Oficina Comercial en Panamá, y ahora estoy comiendome el coco sobre qué vestirme, muy formal, normal, o cómodo, ya que con el calor que hace en este país, no sé cómo suele ir los panameños en estos lugares (zona financiera).
¡Nos veremos pronto, y si es posible, con algunas fotos!

Ciao!